6% de niños de Cdmx adictos a TICs

Por Janet Galindo

Al menos 117 mil niños de seis a quince años de edad son adictos a Internet y redes sociales en la Ciudad de México, lo que genera aislamiento social, ansiedad, afectación a la autoestima y pérdida de la capacidad de control dice Mariana Morán, Presidenta del partido político local Elige.

El riesgo más importante del abuso de las TICs es la adicción. “Cuando no pueden conectarse, los niños adictos presentan síntomas de abstinencia como malestar emocional, disforia, insomnio, irritabilidad e inquietud”, comenta Mariana Morán.

No sólo eso. El niño adicto a las TICs afecta su salud, familia, escuela y relaciones sociales. Incluso, el abuso de internet puede ser una manifestación secundaria a otra adicción principal o a otros problemas psicopatológicos como la fobia social, trastorno obsesivo compulsivo  o el déficit de atención e hiperactividad, menciona la presidenta de Elige.

“El primer síntoma de adicción es que el menor pierde interés por otras actividades, comienza a disminuir el rendimiento académico y a presentar absentismo de actividades extraescolares o sociales. También empiezan los conflictos del menor con los padres#, refiere la doctora en Pedagogía quien advierte que sólo el 30% del contenido en las redes es educativo.

“El resto resulta superficial y no conveniente porque atenta contra costumbres y valores, arraigo familiar y solidaridad. Nos sume en conductas egoístas e insustanciales”, menciona Morán quien advierte que antes del alejamiento social derivado de la pandemia del Covid-19, la permanencia en los celulares por parte de los niños era de una hora y media. Ahora se prolonga el uso de Internet de cuatro a seis horas para realizar tareas y actividades académicas. Si no existe control se multiplicará la adicción tecnológica que ahora afecta al 6% de los niños de 6 a 15 años.

Las principales señales de alarma que denotan una dependencia a las TIC o a las redes sociales y que pueden reflejar la conversión de una afición en una adicción son las siguientes según Mariana Morán:

  1. Dormir menos de cinco horas por estar conectado a Internet.
  2. Perder contacto con la familia, las relaciones sociales, los estudios o la salud.
  3. Molestarse excesivamente cuando la conexión falla o resulta muy lenta.
  4. Perder la noción del tiempo.
  5. Mentir sobre el tiempo real que juega un videojuego o está conectado.
  6. Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.
  7. Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está delante del ordenador o del móvil.

Según la experta, disminuir las adicciones implica la vigilancia de los padres y su ayuda para elaborar tareas y actividades curriculares.

“Muchos de los problemas que nos atañen como sociedad pueden disminuirse a través de la educación. Este es el caso de las adicciones a las TICs, que en casos extremos pueden generar  sexting, fraudes cibernéticos e incluso enfermar a las víctimas. Debemos involucrarnos más en las actividades de nuestros niños”, refirió Morán.

La doctora también mencionó que para evitar la adicción  a las TICs debemos analizar cómo nos involucramos como padres con los celulares, apps y pantallas. “En general los niños imtan lo que ven. La adicción tecnológica no es la excepción. Un padre adicto a las redes, por ejemplo, incrementa sustancialmente la probabilidad de que su hijo también lo sea”.

En tiempos de pandemia, con el implícito distanciamiento social, existen riesgos como perder las habilidades de interacción, compartir y crear. Así, en la casa deben practicarse juegos y programas que incidan en mejores maneras de interrelacionar a los niños, aprender y jugar”.

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