CONSULTORÍA EMPRESARIAL/ Medir la responsabilidad social empresarial

Por Julio César Briseño Cruz, CEO de Cénit, banca de desarrollo y consultoría empresarial

Existe un viejo adagio de que lo que no se puede medir no existe. En las iniciativas de responsabilidad social, sustentabilidad, equidad y acciones verdes esto es verdad.

En los últimos años, consumidores, reguladores e inversores muestran cada vez más interés en comprender cómo las corporaciones afectan al mundo que les rodea. Para ayudar a los stakeholders a evaluar las prácticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo de las empresas, surgen docenas de sistemas de puntuación.

Los responsables de la formulación de políticas, en general, evitan imponer cualquier requisito de presentación de informes en torno a las métricas de responsabilidad social corporativa. Esto hace que sea más difícil para cualquier persona, incluidos los propios ejecutivos de la empresa, saber cómo se compara una empresa con otra en términos de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

Sin embargo, investigadores del Centro Rustandy para la Innovación del Sector Social de Chicago Booth investigaron qué información divulgan voluntariamente las empresas con respecto a su impacto social. Encontraron que incluso sin un conjunto obligatorio de estándares de informes, hay un alto grado de estandarización en la presentación de informes con métricas particulares.

Tales métricas varían según la industria. Pero las compañías son más propensas a revelar métricas para las áreas de responsabilidad que son más importantes para su sector. Por ejemplo, las empresas de servicios públicos son más propensas a reportar el consumo de agua que las compañías de seguros, por ejemplo. Es decir, las compañías no reportan una métrica de uso común. En algunos casos puede haber sido simplemente irrelevante para sus operaciones.

Muchos temas presentaron más de una métrica reportada por al menos 100 compañías. Por ejemplo, la diversidad tenía al menos cinco en dos tercios de las empresas encuestadas en un estudio, que revelaban su porcentaje de empleadas. De manera simultánea, cuando se mencionaron las emisiones de gases de efecto invernadero aparecieron cuatro métricas de este tipo, mientras rublos como seguridad, participación de la comunidad y desechos incluyeron dos tipos de métricas cada una de ellas.

Dada la ubicuidad de las quejas sobre lo difícil que es comparar los registros de RSC de las empresas, resulta sorpresivo el grado en que las compañías se unieron en torno a ciertas métricas. Sin embargo, los hallazgos no necesariamente sugieren que los requisitos de presentación de informes obligatorios sean innecesarios.

Pero los inversores pueden usar los hallazgos como una alternativa a los diversos sistemas de puntuación ESG utilizados en la inversión verde, muchos de los cuales dan crédito a las empresas simplemente por revelar información, y no en función del rendimiento.

Existe un largo camino por recorrer en la implementación de iniciativas de responsabilidad social, pero más aún en la manera en que éstas se divulgan y en las políticas de compartirlas en industrias de los mismos sectores y de manera pública.

 

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