Por Julio César Briseño Cruz, CEO de Cénit, banca de desarrollo y consultoría empresarial.

Los inversores ángeles y los capitalistas de riesgo buscan interacciones personales con los fundadores y ejecutivos de startups que solicitan su dinero. Ellos creen que las entrevista cara a cara pueden darles información valiosa sobre los emprendedores.

Pero sólo una ligera parte, menos del 8%, se trata de compatibilidad y carisma. El resto es un área determinada por los alcances de mira del negocio y la tecnología.

Actualmente el gasto de capital de riesgo se disparó, y en 2020 representó casi el doble de lo que se dio a las empresas en 2016. Solamente en una ciudad estadounidense los capitalistas de riesgo repartieron 2.8 mil millones de dólares en Chicago en 2020, lo que representa un aumento del 21% con respecto al año anterior.

Los capitalistas de riesgo también liquidaron más de 290 mil millones a través de salidas en 2021 y están ansiosos por reinvertir. Si se busca financiamiento temprano, ahora es un buen momento para considerar ángeles, capitalistas de riesgo e incluso préstamos para pequeñas empresas a través de bancos de desarrollo.

Los inversores individuales también buscan oportunidades. A diferencia de los sitios de crowdfunding, en los que las empresas tienden a recompensar a los patrocinadores con oportunidades de pedidos anticipados o regalos, los cambios en la ley en 2016 en Estados Unidos, posibilitan que las personas compren acciones de empresas privadas a través de sitios web como AngelList y OurCrowd. En México esta figura también se populariza y las Fintech ganan terreno en los abanicos de inversión.

Ahora, durante mucho tiempo, aquellos que esperaban poner en marcha un negocio tenían que agotar sus propios ahorros o recurrir a amigos y familiares. Si bien sus padres o amigos pueden estar dispuestos a respaldar su sueño, resulta innecesario cuando hay la posibilidad de inversores.

Para conseguir el financiamiento, sin embargo, se debe implicar el aspecto tecnológico o los aspectos de comercio electrónico de la empresa si existen. Las grandes ganancias que estos inversores lograron en los últimos años están vinculadas a un software innovador y la capacidad de conectarse con clientes de todo el mundo con solo hacer clic en un botón.

No se tiene que ser una empresa de tecnología, pero la TI propia tiene que expandir los horizontes. Grubhub, por ejemplo, es un servicio de entrega de alimentos, pero su tecnología lo hace perfecto para los clientes y ofrece el potencial de usarlo en cualquier parte del mundo. Eso es atractivo para un inversor.

El recuento de las recomendaciones las enumero: establecer una entrevista o reunión presencial, donde se pueda generar un eficiente y cordial feedback, tener una tecnología de punta en las redes logística y un plan ambicioso de penetración de mercado. Después de todo, lo que los inversores buscan es la minimización de riesgos y la posibilidad de incrementar su rentabilidad.

 

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