ELIGE/ Cinco ideas de tele educación

Por Mariana Morán, Presidenta de Libertad, Equidad y Género A.C (ELIGE)

Es posible replicar muchos métodos de aprendizaje probados en un contexto remoto. Más aún: la capacitación a distancia ofrece una variedad de ventajas adicionales. Tal vez lo más importante: los empleados pueden incorporar el aprendizaje a su trabajo diario, y adquirir, aplicar y sostener los nuevos conocimientos y habilidades en una cadencia más natural.

Las empresas pueden construir exitosamente nuevas capacidades al adaptar las herramientas, tecnologías e interacciones digitales a un conjunto de cinco principios establecidos sobre la forma en que los adultos aprenden, basados en las ciencias cognitivas y del comportamiento:

Una de ellas es la práctica y aplicación: Esencialmente, se brindan oportunidades de aprender al hacer y también al cometer errores. Acto seguido, las personas aplican las nuevas ideas en su trabajo.

La segunda se refiere al refuerzo y espaciamiento: El aprendizaje comienza en un contexto teórico; luego, los participantes aplican los conocimientos en el terreno. Regresan a la teoría para mejorar y vuelven a aplicar las lecciones con niveles de dificultad superiores y retroalimentación.

En tercer lugar están las experiencias intensas e inmersivas: Proveer entornos de aprendizaje que involucren emociones, sentidos y experiencias basadas en historias para capturar la atención de los aprendices y estimular la retención de los conocimientos.

La cuarta técnica tiene que ver con el aprendizaje social y colaboración: Dejar que las personas practiquen y discutan las lecciones con otras. Esta técnica estimula la interacción, saca a la luz nuevas perspectivas y conceptos, y también fomenta una cultura de aprendizaje continuo.

La quinta estrategia se refiere a la motivación y mentalidades: Cuando el contenido de la enseñanza aborda las necesidades de las personas, éstas se involucran, aumentan la confianza en sí mismas y se desarrollan.

Ahora, el aprendizaje práctico sí es posible en un ambiente remoto, mediante actividades relevantes para los objetivos de enseñanza.

Para ello conviene usar las aplicaciones de videoconferencia web, con herramientas como pantallas compartidas, pizarras colaborativas, funciones de anotación, chat en grupo y salas de breakout, que hacen posible realizar ejercicios prácticos realistas en grupos de trabajo que estimulan la participación y refuerzan la retención de conocimientos.

Asimismo, en las semanas que siguen a la capacitación formal, los participantes pueden introducir algunas herramientas, modelos y soluciones a las tareas cotidianas e involucrar a sus colegas en la aplicación y en el desarrollo de nuevas aplicaciones digitales.

Las compañías también pueden alcanzar altos niveles de interacción que estimulen el aprendizaje intensivo en un entorno virtual que alterne la participación pasiva y activa, cortar las presentaciones teóricas con encuestas, responder preguntas a través del chat, usar las anotaciones en pantalla y la pizarra de la misma manera que utilizarían un rotafolio. La meta es llegar a los participantes a través del mayor número de sentidos. También es importante rotar a los facilitadores. Cuanto mayor sea la participación de las personas, más inmersiva resultará la experiencia.

El uso creativo de la tecnología y un cuidadoso diseño de los cursos pueden generar una experiencia social y colaborativa remota, al combinar los formatos de sesiones y herramientas que posibiliten debates, ejercicios y la resolución de problemas en equipo

La capacitación a distancia, además, tiene una ventaja: las investigaciones revelan que dividir los programas de aprendizaje extendidos en módulos cada vez más desafiantes facilita una mejor retención.

 

 

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