Trabajo y altruismo, las máximas cualidades de Socorro Romero Sánchez

La Señorita conjugó fe y trabajo como nadie

 

La Señorita Socorro Romero Sánchez se distinguió por dos cualidades muy particulares: trabajo y altruismo. La bondad de Socorrito no tiene comparación. Pero su caso es aún más extraordinario porque ningún empresario o empresaria se ha caracterizado por guiar su vida según su fe católica.

Fue una mujer que predicó con el ejemplo, como nadie. Logró ser millonaria y vestir sencillo, a la manera de Francisco de Asís, nadie supondría, por su imagen, que era dueña de un emporio. La sencillez y el arduo trabajo de esta emblemática mujer le ha valido el respeto de los tehuacanenses de todos los estratos.

Monseñor Gonzalo Calzada Guerrero, V Obispo de Tehuacán rememoró en una entrevista local, la gran importancia del legado de la Señorita Socorrito en Tehuacán. En 2019 el clérigo arribó a la diósesis, por desgracia no tuvo la fortuna de conocer personalmente a la Señorita.

Personas de todas las clases sociales se han acercado a Monseñor para comentarle las múltiples bondades que Socorrito derramó sobre Tehuacán. Jamás escuchó ninguna crítica hacia ella, lo cual impacta mucho al clérigo. La bondad y el altruismo de sobresalen en “la hija predilecta de Tehuacán”.

La fe y la bondad son, según Monseñor, el único motor de las acciones de la empresaria. La describe como: “una mujer caritativa porque le daba a todo el que tuviera necesidad; una preocupada por el bienestar de sus trabajadores y de las personas con las cuales entraba en contacto”. Socorrito no dejó nada sin cubrir, educación, infraestructura, empleo, acción social, entre otros sectores.

Además, Socorrito se distinguió por su sencillez franciscana al vestir. A la manera de San Francisco de Asís. Cada día escuchaba misa, rezaba el rosario y demostraba abiertamente su fe católica. Las quermeses del obispado y los donativos a la diósesis no podían faltar. Y tras su muerte son sus sobrinos Miguel y Alfonso, quienes se encargan de continuar los donativos y eventos religiosos.

Hasta hoy, cada año, el primero de septiembre la quermés de la Diósesis sigue realizándose con los herederos de la Señorita como organizadores. Los herederos de Socorrito son continuadores de su obra altruista. Es célebre entre los locales la frase de Socorrito: “los beneficios (económicos) no son solo personales o familiares, también son para compartir con los más necesitados”.

La maravillosa Socorrito fue exitosa empresaria y mujer de fe que rigió su vida por altísimos preceptos morales. En el mausoleo donde descansan sus restos reza la leyenda: Postráros aquí. La eternidad empieza y es polvo la mundanal grandeza. La riqueza espiritual de esta mujer fue sinigual.

 

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